martes, 17 de noviembre de 2009

Capítulo 3 Puntos de vista

"Morir es Facil, pero vivir dia a dia, con el pesar de un pasado oscuro, requiere de mucho coraje"




De regreso a las puertas del castillo me detuve a observar a los caídos en combate, y para mi sorpresa, cada uno de los caballeros enemigos carecían de rostro. Era inexplicable, pero en realidad no me sorprendía; será que mi sueño en realidad pasó? Lo dudo...

Al ingresar por las puertas del castillo vio como todos lo observaban, creyó ser un héroe pero en realidad solo fue un simple campesino que tomo la vida de alguien más, nadie podía entender porque ese muchacho había decidido actuar así, y como un simple campesino podía tener tanta sed de sangre. Todos podían ver sus ojos ansiosos de guerra, su espada ensangrentada y sus ropas rasgadas, pero de todos modos nadie lo respeto ni agradeció su valentía, simplemente ignoraron a el muchacho que salvo sus vidas al dar la alerta por el ataque. Aún así, Egon estaba decidido a ser nombrado caballero a toda costa, era lo único que deseaba y estaba decidido a exigir su titulo delante del rey. Al acercarse a las puertas de la cámara del rey la guardia personal no le permitió entrar alegando que no era digno de ver al rey en persona pero para sorpresa de Egon se oyó una voz al final del pasillo ordenando a la guardia que le permitiera el paso, Cassiopea, la princesa, ordeno que inmediatamente le cedan el paso al noble muchacho que arriesgo su vida para defender al reino. Para sorpresa de egon, Cassiopea no era mas que una doncella que imponia su autoridad ante ellos. Cautivado por la belleza de Cassiopea, Egon, quedo petrificado frente a las puertas de la camara del rey. Al ver esto, la princesa, tomo su mano y entro ante el rey con el. Al ingresar y cruzar la mirada con Nuorad, este le agradeció su valentía y Egon solo atino a decirle: - Majestad, creo que a partir de hoy debería ser nombrado caballero de su corte!
- No es tan fácil muchacho, sabes que no perteneces a la casta guerrera no puedes ser nombrado caballero.
- Pero usted es el rey, y por lo tanto puede hacer lo que se le antoje.
- Aún siendo el rey, hay leyes que ni siquiera yo puedo romper. Si tanto deseas ser caballero, lo único que puedo hacer es una reunión con los ancianos y lideres de cada casta y tomar una decisión en conjunto. Tienes todo mi apoyo, gracias a tu valentía mi reino esta a salvo, haré todo lo posible para conseguir tu título.
- Gracias Majestad, prometo no decepcionarlo.
- Eso espero, hoy en día no hay caballeros dignos de mi admiración. Ahora ve, festeja tu primera victoria en combate y descansa...

Luego de salir del palacio, Egon solo se dedico a descansar y entrenar mientras esperaba el momento de ser citado ante los lideres del reino y ahí recibir su titulo de caballero. Pero nada sería tan fácil como el creía...




"Cada persona en esta tierra posee una realidad propia, pero está en cada uno decidir que hace con ella,"

viernes, 6 de noviembre de 2009

Capítulo 2 Incursion inesperada

"Antes de la creación del mundo, las palabras ya existían. El mundo era la fuente de la vida, y esta vida trajo luz a la humanidad. La luz brilla en las tinieblas, la oscuridad nunca podrá opacar su brillo."





Era la media noche, y al abrir mis ojos entendí que todo realmente había sido una pesadilla, una muy absurda y realista pesadilla. Aún lograba saborear la sangre que en mi sueño corría por mi rostro, pero afortunadamente seguía siendo el simple plebeyo de este reino al cual pertenezco. Los guerreros leales al rey Nuorad descansaban y yo, como todas las noches, practicaba con mi espada esperando algún día portar una armadura y salir a defender el majestuoso castillo que anhelaba proteger.

Al alzar mi mirada al cielo noté que era una noche sin luna, pero a su vez había un silencio inquietante. Era extraño no sentir el sonido del bosque, las bestias se encontraban en un profundo silencio. En ese instante en el que decidí salir a observar que ocurría divisé un escuadrón de guerreros que se acercaba a toda prisa por la pradera frente al castillo, los guardias habían sido asesinados, todos los puestos de vigilancia habían sido tomados. Al intentar acercarme a la campana para dar la alerta, un guerrero enemigo se abalanzó contra mi para quitarme la vida pero solo pude reaccionar atravesando su corazón con mi espada. Al ver sus ojos desorbitados por el dolor sentí una extraña sensación, no era ni remordimiento ni pánico, creo que era excitación, pero de todas formas poder alzar mi espada en contra de un enemigo me llenaba de satisfacción.

De camino a dar la alerta veía como los enemigos se acercaban; cuando al fin logré llegar, una flecha atravesó mi pierna pero aún así no me detuve. Al sonar la campana los nobles caballeros se preparaban para la batalla y al levantar la puerta principal del muro, los escuderos enemigos fueron arrollados por la furia de los defensores del rey Nuorad. Cuando al fin todos fueron advertidos de la incursión enemiga decidí luchar junto a los feroces guerreros que tanto admiraba, pero al acercarme al campo de batalla solo logre ver a un puñado de cobardes que sólo luchaban por sus vidas, sólo eran simples asesinos a sueldo que combatían por un rey al cual ni siquiera respetaban. Al ver esto, Egon decidió acercarse al frente de batalla y al llegar sólo se dedico a eliminar a todo enemigo que se cruzara en su camino. Con su sangre hirviendo y con su espada en la mano notaba que uno a uno lo enemigos caían bajo el filo de su espada, al fin lograba sentirse realmente vivo...

Al ver que eran superados, los extraños enemigos decidieron retirarse y un pequeño grupo de caballeros comenzó a seguirlos. Esta vez no iré, me quedaré aquí y exigiré ante el rey el título de caballero. Creo que luego de esta noche lo merezco...





"No me mires así, fui hecho para caer, no sientas pena por mi, quizás vivir cueste la vida"

martes, 3 de noviembre de 2009

Capitulo 1 Renacimiento

"Al terminar la batalla mostraré con orgullo mis heridas y diré asi luche contra todo y vencí"




Los cuerpos yacen en el claro del bosque... Los verdes pastizales fueron manchados con la sangre de los feroces caballeros... Pero la mayor de las luchas aun no terminaba.
El ruido del choque de espadas podía ser escuchado a lo lejos, los estridentes gritos de batalla aún sonaban entre las copas de los árboles. Sólo quedaban ellos dos en pie, sus rostros llenos de experiencia y agotamiento, sus brazos cansados y adoloridos.
Un solo movimiento en falso y la vida de uno llegara a su fin, un error y rodara una cabeza. Llego el momento; uno de ellos cometió un error fatal, su espada se quebró y eso le costará su vida, o al menos eso parece...

-¡No puedo morir aquí! ¿Porqué mi espada se ha quebrado? Mi cuerpo no responde, quien iba a decir que hoy llegaría mi hora...

El gran Sir Hellscream ha caido, su cabeza rodo por culpa de su espada. Confiar demasiado en su arma lo llevo a perder su vida, pero al abrir sus ojos se dio cuenta que todo a su alrededor había cambiado. Ya no se encontraba en ese llano plagado de cuerpos de caballeros sin vida, en cambio ahora solo lo rodeaba la oscuridad y ese inmenso temor a lo desconocido. Sin entender que es lo que sucedía logró escuchar esa voz...

- Muy, pero muy bien! Por fin tengo el honor de conocerte! Bienvenido a mi humilde reinado! Espero estes a gusto!
- ¿Reinado? ¿Quien eres tu? ¿Que es este lugar? ¿Que hago aquí?
- Tranquilo! Tenemos toda la eternidad para que hagas preguntas.
- ¿Eternidad? No pienso quedarme demasiado tiempo aquí!
- ¿Y quien dijo que podías elegir irte? De aquí no hay forma de salir.
- ¿Que dices? ¿Acaso no sabes con quien hablas?
- Como no he de saberlo! Estoy frente al gran caballero oscuro, Sir Egon Hellscream. El invencible caballero leal al rey Nuorad, el caballero que fue capaz de hacerse con la espada de Dragea, el caballero que bla bla bla bla.
- Te quitaré la vida si sigues burlándote de mi.
- Quitarme la vida? Creo que deberías respetarme un poco.
- Respeto? Sólo me respeto a mi mismo!
- Me agradas caballero oscuro! pero deberias tener cuidado de como te diriges al rey del infierno!
- Infierno? Ja! Otra vez un mal sueño.
- Sueño? No es un sueño, tu caiste en combate y por la espada que empuñabas caiste aqui.
- Si, como tu digas! Ya despertare de este sueño
- Para poder despertar deberas hacer un trato, sirveme a mi como caballero y seras libre de este mal sueño!
- Ah, y de no aceptar que sucederia?
- Serias torturado por toda la eternidad.
- Muy bien, me niego!
- Entonces sufre y entiende como son las cosas aquí.

Durante el periodo de tres años el temible caballero fue sometido a la tortura jamas conocida por la humanidad, pero su orgullo no le permitió quejarse o derramar una lagrima de sufrimiento. Viendo esto, el rey del infierno comenzo a perder las esperanzas Egon gritó -Imbeciles! No se dan cuenta de que no van a conseguir nada! EL aún creia estar en un sueño, lo cual aprovecho el rey del infierno para proponerle luchar contra 100 de sus bombres. Para sorpresa de Egon, debia tomar la espada de uno de ellos para poder luchar, y al liberarlo no logro dar mas de diez pasos hasta que el filo de una espada enemiga arrancara una de sus extremidades. Pero antes de perder sus cabeza acepto la oferta...

- Bien! Veo que reflexionaste, en recompensa te daré la posibilidad de volver a tu epoca de juventud. Volveras a ser formado como caballero pero esta vez bajo el mando de una de mis hordas. Renace, sobrevive y cumple mis objetivos...




"Desde el principio existió la luz y la oscuridad, desde el principio tienen una guerra interminable, pero mientras exista luz siempre habra oscuridad"