sábado, 23 de enero de 2010

Capítulo 4 Castas (Batalla interna)

"El atardecer desciende mientras incinera a su paso un grupo de árboles, dejando la cegadora oscuridad de la noche del otro lado"



Al pasar dos semanas, Egon se encontraba sumergido en una gran incertidumbre esperando el llamado de su rey para presentarse ante la cámara de ancianos del reino. Entrenó sin descanso durante días para así poder estar ala altura de los mejores guerreros. Una tarde, mientras entrenaba en el bosque, una silueta apareció entre la arboleda.

Una dulce voz se escucho de entre los arboles, lleno de curiosidad y con su espada en mano, Egon decidió acercarse para ver de quien se trataba. Quien anda ahi? exclamo Egon, pero no obtuvo respuesta, al adentrarse en la arboleda logró divisar a una persona.

-No temas, soy yo, tu princesa.

Lleno de asombro se acerco para ver que era lo que la llevaba a ese lugar.

-Que hace aquí su majestad? Este es un lugar peligroso.
-No te preocupes Egon, conozco el reino de mi padre como si fuera la palma de mi mano, pero llámame por mi nombre, Cassiopea.
-Muy bien, pero que es lo que la trae por aquí?
- Quería darte algo de información con respecto a la reunión que tendrás con la cámara de ancianos, hay muchas cosas que debes saber.
-Bueno, basta de rodeos y explíqueme todo lo que sea necesario.
-Bien, en esta reunión se encontrara el general Taos, quien alegara que no tienes la capacidad física para ser guerrero y por ese motivo te hará luchar con su mejor guerrero, Byron.
-Perfecto, ese no es problema, podre derrotarlo fácilmente.
-Puede ser, pero aunque lo derrotes los ancianos se negaran a darte el título y la única forma que tienes para poder tener la oportunidad de conseguirlo es presentando este pergamino. No lo leas, solo podrás conocer el contenido el día de la reunión luego de derrotar a Byron. Debo retirarme, no olvides mis indicaciones. Y recuerda que mas allá de este reino hay muchas cosas que jamas imaginarias que existen.

Y luego de decir estas palabras, Cassiopea se desvaneció entre la arboleda. A pesar de las ordenes de la princesa el decidió leer el pergamino, en el hablaba de una antigua espada la cual le daba el poder suficiente para ser invencible a su portador. Al leer esto, Egon se dio cuenta que realmente no fue un sueño todo lo que había vivido, su trato fue real, su muerte también lo fué.

-Realmente viví todo eso o fue pura coincidencia, no lo se, simplemente trataré de cumplir mi deseo de ser un caballero y si fue realidad todo eso enmendare mi errores.

Luego de tres días, durante la mañana un emisario del rey se acerco a Egon informándole que esa tarde seria la reunión ante la cámara de ancianos. Al llegar la hora de la reunión, la guardia personal del rey escoltó a Egon hasta la puerta de la cámara de los ancianos. Al entrar se encontró con el rey, el general Taos y, como era de esperar, un grupo de ancianos.

-Porque deseas ser caballero? Pregunto uno de los ancianos.
-Porque siento el deseo de luchar y de proteger este reino al cual amo.

Los ancianos hablaban entre si, pero el rey tomo la palabra diciendo que gracias a ese joven hoy el reino estaba a salvo y que de no haber sido por el que estaba entrenando a esas hora la incursión enemiga habría tenido éxito. Taos reía mientras observaba a Egon y entre risas dijo -Crees que tienes la capacidad física para ser un guerrero? De ser asi, exijo que luches contra el mejor guerrero del reino. Que se haga presente, contesto Egon.

Al girar su cabeza vio a Byron parado con su espada en mano, Egon solo desenfundo y decidió atacar, y en tan solo tres movimientos desarmo a su contrincante e imposibilito su defensa. Taos, sorprendido por lo ocurrido, asintió con la cabeza la capacidad de lucha que el poseía.
-Aun derrotando al mejor de los caballeros no podrás ser nombrado caballero, tu sabes bien que el reino esta organizado en castas y las castas no pueden mezclarse ni cambiar de obligaciones. Tu eres de la casta obrera y jamas podrás ser nombrado caballero. Esa es nuestra decisión.
Luego de las palabras del anciano, Egon arrojó el pergamino y al verlo, los ancianos asombrados decidieron que solamente seria nombrado caballero si lograba recuperar la espada sagrada, cosa que ellos sabían que era imposible...



"Vivimos en un era llena de oscuridad, odio, dolor, tristeza, pero en toda era existe alguien que lucha contra todo eso"

martes, 17 de noviembre de 2009

Capítulo 3 Puntos de vista

"Morir es Facil, pero vivir dia a dia, con el pesar de un pasado oscuro, requiere de mucho coraje"




De regreso a las puertas del castillo me detuve a observar a los caídos en combate, y para mi sorpresa, cada uno de los caballeros enemigos carecían de rostro. Era inexplicable, pero en realidad no me sorprendía; será que mi sueño en realidad pasó? Lo dudo...

Al ingresar por las puertas del castillo vio como todos lo observaban, creyó ser un héroe pero en realidad solo fue un simple campesino que tomo la vida de alguien más, nadie podía entender porque ese muchacho había decidido actuar así, y como un simple campesino podía tener tanta sed de sangre. Todos podían ver sus ojos ansiosos de guerra, su espada ensangrentada y sus ropas rasgadas, pero de todos modos nadie lo respeto ni agradeció su valentía, simplemente ignoraron a el muchacho que salvo sus vidas al dar la alerta por el ataque. Aún así, Egon estaba decidido a ser nombrado caballero a toda costa, era lo único que deseaba y estaba decidido a exigir su titulo delante del rey. Al acercarse a las puertas de la cámara del rey la guardia personal no le permitió entrar alegando que no era digno de ver al rey en persona pero para sorpresa de Egon se oyó una voz al final del pasillo ordenando a la guardia que le permitiera el paso, Cassiopea, la princesa, ordeno que inmediatamente le cedan el paso al noble muchacho que arriesgo su vida para defender al reino. Para sorpresa de egon, Cassiopea no era mas que una doncella que imponia su autoridad ante ellos. Cautivado por la belleza de Cassiopea, Egon, quedo petrificado frente a las puertas de la camara del rey. Al ver esto, la princesa, tomo su mano y entro ante el rey con el. Al ingresar y cruzar la mirada con Nuorad, este le agradeció su valentía y Egon solo atino a decirle: - Majestad, creo que a partir de hoy debería ser nombrado caballero de su corte!
- No es tan fácil muchacho, sabes que no perteneces a la casta guerrera no puedes ser nombrado caballero.
- Pero usted es el rey, y por lo tanto puede hacer lo que se le antoje.
- Aún siendo el rey, hay leyes que ni siquiera yo puedo romper. Si tanto deseas ser caballero, lo único que puedo hacer es una reunión con los ancianos y lideres de cada casta y tomar una decisión en conjunto. Tienes todo mi apoyo, gracias a tu valentía mi reino esta a salvo, haré todo lo posible para conseguir tu título.
- Gracias Majestad, prometo no decepcionarlo.
- Eso espero, hoy en día no hay caballeros dignos de mi admiración. Ahora ve, festeja tu primera victoria en combate y descansa...

Luego de salir del palacio, Egon solo se dedico a descansar y entrenar mientras esperaba el momento de ser citado ante los lideres del reino y ahí recibir su titulo de caballero. Pero nada sería tan fácil como el creía...




"Cada persona en esta tierra posee una realidad propia, pero está en cada uno decidir que hace con ella,"

viernes, 6 de noviembre de 2009

Capítulo 2 Incursion inesperada

"Antes de la creación del mundo, las palabras ya existían. El mundo era la fuente de la vida, y esta vida trajo luz a la humanidad. La luz brilla en las tinieblas, la oscuridad nunca podrá opacar su brillo."





Era la media noche, y al abrir mis ojos entendí que todo realmente había sido una pesadilla, una muy absurda y realista pesadilla. Aún lograba saborear la sangre que en mi sueño corría por mi rostro, pero afortunadamente seguía siendo el simple plebeyo de este reino al cual pertenezco. Los guerreros leales al rey Nuorad descansaban y yo, como todas las noches, practicaba con mi espada esperando algún día portar una armadura y salir a defender el majestuoso castillo que anhelaba proteger.

Al alzar mi mirada al cielo noté que era una noche sin luna, pero a su vez había un silencio inquietante. Era extraño no sentir el sonido del bosque, las bestias se encontraban en un profundo silencio. En ese instante en el que decidí salir a observar que ocurría divisé un escuadrón de guerreros que se acercaba a toda prisa por la pradera frente al castillo, los guardias habían sido asesinados, todos los puestos de vigilancia habían sido tomados. Al intentar acercarme a la campana para dar la alerta, un guerrero enemigo se abalanzó contra mi para quitarme la vida pero solo pude reaccionar atravesando su corazón con mi espada. Al ver sus ojos desorbitados por el dolor sentí una extraña sensación, no era ni remordimiento ni pánico, creo que era excitación, pero de todas formas poder alzar mi espada en contra de un enemigo me llenaba de satisfacción.

De camino a dar la alerta veía como los enemigos se acercaban; cuando al fin logré llegar, una flecha atravesó mi pierna pero aún así no me detuve. Al sonar la campana los nobles caballeros se preparaban para la batalla y al levantar la puerta principal del muro, los escuderos enemigos fueron arrollados por la furia de los defensores del rey Nuorad. Cuando al fin todos fueron advertidos de la incursión enemiga decidí luchar junto a los feroces guerreros que tanto admiraba, pero al acercarme al campo de batalla solo logre ver a un puñado de cobardes que sólo luchaban por sus vidas, sólo eran simples asesinos a sueldo que combatían por un rey al cual ni siquiera respetaban. Al ver esto, Egon decidió acercarse al frente de batalla y al llegar sólo se dedico a eliminar a todo enemigo que se cruzara en su camino. Con su sangre hirviendo y con su espada en la mano notaba que uno a uno lo enemigos caían bajo el filo de su espada, al fin lograba sentirse realmente vivo...

Al ver que eran superados, los extraños enemigos decidieron retirarse y un pequeño grupo de caballeros comenzó a seguirlos. Esta vez no iré, me quedaré aquí y exigiré ante el rey el título de caballero. Creo que luego de esta noche lo merezco...





"No me mires así, fui hecho para caer, no sientas pena por mi, quizás vivir cueste la vida"

martes, 3 de noviembre de 2009

Capitulo 1 Renacimiento

"Al terminar la batalla mostraré con orgullo mis heridas y diré asi luche contra todo y vencí"




Los cuerpos yacen en el claro del bosque... Los verdes pastizales fueron manchados con la sangre de los feroces caballeros... Pero la mayor de las luchas aun no terminaba.
El ruido del choque de espadas podía ser escuchado a lo lejos, los estridentes gritos de batalla aún sonaban entre las copas de los árboles. Sólo quedaban ellos dos en pie, sus rostros llenos de experiencia y agotamiento, sus brazos cansados y adoloridos.
Un solo movimiento en falso y la vida de uno llegara a su fin, un error y rodara una cabeza. Llego el momento; uno de ellos cometió un error fatal, su espada se quebró y eso le costará su vida, o al menos eso parece...

-¡No puedo morir aquí! ¿Porqué mi espada se ha quebrado? Mi cuerpo no responde, quien iba a decir que hoy llegaría mi hora...

El gran Sir Hellscream ha caido, su cabeza rodo por culpa de su espada. Confiar demasiado en su arma lo llevo a perder su vida, pero al abrir sus ojos se dio cuenta que todo a su alrededor había cambiado. Ya no se encontraba en ese llano plagado de cuerpos de caballeros sin vida, en cambio ahora solo lo rodeaba la oscuridad y ese inmenso temor a lo desconocido. Sin entender que es lo que sucedía logró escuchar esa voz...

- Muy, pero muy bien! Por fin tengo el honor de conocerte! Bienvenido a mi humilde reinado! Espero estes a gusto!
- ¿Reinado? ¿Quien eres tu? ¿Que es este lugar? ¿Que hago aquí?
- Tranquilo! Tenemos toda la eternidad para que hagas preguntas.
- ¿Eternidad? No pienso quedarme demasiado tiempo aquí!
- ¿Y quien dijo que podías elegir irte? De aquí no hay forma de salir.
- ¿Que dices? ¿Acaso no sabes con quien hablas?
- Como no he de saberlo! Estoy frente al gran caballero oscuro, Sir Egon Hellscream. El invencible caballero leal al rey Nuorad, el caballero que fue capaz de hacerse con la espada de Dragea, el caballero que bla bla bla bla.
- Te quitaré la vida si sigues burlándote de mi.
- Quitarme la vida? Creo que deberías respetarme un poco.
- Respeto? Sólo me respeto a mi mismo!
- Me agradas caballero oscuro! pero deberias tener cuidado de como te diriges al rey del infierno!
- Infierno? Ja! Otra vez un mal sueño.
- Sueño? No es un sueño, tu caiste en combate y por la espada que empuñabas caiste aqui.
- Si, como tu digas! Ya despertare de este sueño
- Para poder despertar deberas hacer un trato, sirveme a mi como caballero y seras libre de este mal sueño!
- Ah, y de no aceptar que sucederia?
- Serias torturado por toda la eternidad.
- Muy bien, me niego!
- Entonces sufre y entiende como son las cosas aquí.

Durante el periodo de tres años el temible caballero fue sometido a la tortura jamas conocida por la humanidad, pero su orgullo no le permitió quejarse o derramar una lagrima de sufrimiento. Viendo esto, el rey del infierno comenzo a perder las esperanzas Egon gritó -Imbeciles! No se dan cuenta de que no van a conseguir nada! EL aún creia estar en un sueño, lo cual aprovecho el rey del infierno para proponerle luchar contra 100 de sus bombres. Para sorpresa de Egon, debia tomar la espada de uno de ellos para poder luchar, y al liberarlo no logro dar mas de diez pasos hasta que el filo de una espada enemiga arrancara una de sus extremidades. Pero antes de perder sus cabeza acepto la oferta...

- Bien! Veo que reflexionaste, en recompensa te daré la posibilidad de volver a tu epoca de juventud. Volveras a ser formado como caballero pero esta vez bajo el mando de una de mis hordas. Renace, sobrevive y cumple mis objetivos...




"Desde el principio existió la luz y la oscuridad, desde el principio tienen una guerra interminable, pero mientras exista luz siempre habra oscuridad"